Borja Mayoral, la alegría del Real Madrid


Faltan más de diez partidos para que acabe la Liga y el Real Madrid ya la tiene perdida. Fuera de la Copa del Rey y con la Champions bastante bien encaminada el campeonato regular se convierte en un mal trago que se repite cada fin de semana. Pronto oíremos lo que tantas veces nos han dicho, demasiadas para ser el Real Madrid: "la Liga es lo que pasa mientras se juega la Champions".

Con la ausencia del equipo titular de Benzema el entrenador madridista ha sido pragmático e inteligente. No ha cambiado jugadores de posición para encajar el ataque sino que sea hombre por hombre, Mayoral por Benzema, la solución a un serio problema.

Borja Mayoral tan sólo tiene dieciocho años, juega en el filial madridista y es un goleador. Me atrevería a decir que es un goleador moderno, que es como llaman ahora a los puntas versátiles.

Ante chavales de tan corta edad que empiezan a asomar tendemos equivocadamente a resumirlo todo comparándolo con un jugador de un perfil similar que esté más que consagrado en la élite. No voy a caer en la tentación de decir a qué delantero me recuerda pero sí diré que este chico tiene talento para el gol.

Decía que Zidane fue inteligente, también arriesgado y osado, al poner al chaval de titular ante el Levante. En el mejor de los casos Mayoral haría un buen partido, quizá un gol, y la enorme distancia que le separa del líder, la trágica tercera posición y las palabras acusatorias de Cristiano Ronaldo pasarían a la sombra de los flashes de Mayoral. La jugada salió bastante bien.

Borja Mayoral representa la alegría del Real Madrid. La afición pitará y estará enfadadísima con los diez jugadores de campo pero cuando la toca el chaval ya puede fallar, gastar energías en carreras inútiles o dar tres pases malos que da igual, el Bernabéu se lo perdona y le aplaude.

1 comentario:

  1. Esta temporada, el Real Madrid no es muy buenos resultados. Afortunadamente, más tarde ganó la Champions. aficionados del Real Madrid debe ser vista tolerante de ganar o perder. No sea demasiado extrema.

    ResponderEliminar